lunes

Cegar al mundo

¿El cóndor habrá visto tus alas?

Seguramente no ha previsto el aura
que se esconde en tu clara sonrisa.

Seguramente se queda en el músculo,
en la carne.

Y entonces ve poco en ti.

Sólo ve un canario cantor
que se asoma tímidamente a la aurora.


La aurora
que te ilumina con la misma esperanza
con la que salen los pastores a trabajar.
Pero el cóndor le huye y no te ve.

No ve esa alegre tristeza, ni el color.


¡Gracias aurora que me cubres!, pensarás.

Pero pronto las nubes…
y sobrevuela…

¿Acaso han brillado tus ojos demás?

¿O fue un reflejo que ella no supo apagar?
Cuantas ganas de cegar al mundo,
¡cuantas ganas!

jueves

Niño de barro

A Manuel H.
Desnaturalizada, se piensa ella
mientras huye el niño
con la velocidad que se evapora el agua
de la olla para la comida.

Huye ese niño de raíz chamuscada con agua invisible
Y entonces, el barrio llora,
con la premura que no deberían sentir las madres,
a ese niño de barro y pies ajados.

Vete niño, piensa.
Vete con esa estampa de Cristo cansado
a forjar caminos en el limbo negado.
Porque ni la imaginación perdura
al afrontar lo concreto de tu breve ternura.

Vete ya niño.
Conviértete en gota de prisa,
antes que tenga un lapso de instinto
y deje de vivir al revés.

Vete con zancos a un pueblo con vuelo.
Vete mi niño contigo mismo
y llévate al sol de una buena vez.

Fechas

Caos. Sin resolver. Pérfida fecha. Camina en tu sol. Duerme en tu estrella. Repliega tus alas. Furia cristal  Olas de mar,  costa abrupta Te...