martes

Lagunita en un dedal

Luz mía,
parafina sin vela.
Mi lucha cautiva,
no me mires sin piedad.

Luz mía,
daga extendida,
por la mar fría.
Lagunita en un dedal.

Te quiero en mi alma.
Te quiero de este a oeste,
cada día un poco más.

Luz mía
luna encendida,
por tu partida,
hoy te sigo en ultramar.

lunes

Concreto

¿Por qué con tanta justeza,
con tanta firmeza?
Porque te vuelves concreto,
hormigón
seco, inefable.
Le quitas tiempo
espacio
imaginación.

Le das su papel
Y renuncias a la posibilidad de ser
Entonces, otro rostro lejano
es el que puede amparar un motivo.
Una manera de persistir,
de continuar.

Si nada es mágico
tu inexistencia
se vuelve irremediable.
Y así insisten en permanecer las palabras
que  aclaran
tanto
todo.

Lo convierten en algo tan crudo,
tan desvestido,
que persigo un lienzo azul
para al menos cubrir
fragmentos
musculatura desgarrada.

Sin embargo, respira
plácido,
marcando un pulso
lento,
como burlándose
de la tajante
idea


de




Fechas

Caos. Sin resolver. Pérfida fecha. Camina en tu sol. Duerme en tu estrella. Repliega tus alas. Furia cristal  Olas de mar,  costa abrupta Te...