Me preguntaste si es de a
dos.
Claro amor,
siempre lo es.
Sin embargo, el miedo
crece en la ausencia,
repiquetea en viejas
contradicciones,
en faltas envido,
en un nacer trunco a pesar
de haber sentido acariciar
terciopelo puro.
Pero si mi amor,
la voluntad
de
hacerte respirar ligero,
de que cierres tus ojos,
tan
expresivos ellos, es…
para sentir también la
voluntad
de respirar
ligero y cerrar mis ojos,
tan expresivos frente a tu
mirada.
Solamente desplazo mi mano por
tu rostro
y tu mejilla acaricia mi
palma.
Yo no se si el impacto,
fue tuyo o mío,
o quizás ya sea parte del
aire.
Pero sí mi corazón,
quiero creer
que
lo que no dije,
también lo sentiste.