lunes

Ecos



Cómo es que siguen tus reminiscencias,
en un acto de arrojo me pregunto,
ancladas en un tejido que ya no es,
que no tiene la textura,
ni las dimensiones,
ni el brillo que solía tener
durante esa adolescencia tardía.

Cómo es que aun,
a distancias insospechadas,
resopla tu tono de voz,
se expresa la gota cayendo
en la taza de café que no tomamos,
ni que hablar de cuidar a tu hijo,
o verte morir.

Entonces no hay Idea que valga,
y a pesar de estas absurdas coincidencias,
esas que nunca dijimos,
el imaginario de tu rostro se me instala
desde la lejanía, renovado.

Y se que no andás en tren,
en esos que tomo yo
en épocas menos feroces,
pero tus ojos merodean el andén.

Y se que conoces sin conocer a aquellos,
aquellos que yo también desconozco,
pero que en un acto poético,
genérico, se acercan a aliviar
ese silencio mortuorio
que me había acontecido años atrás.
Por eso, a veces, no se si agradecerte
esa ausencia inspiradora,
o llamarte a pasar una tarde
por el micro jardín que me inventé.

Fechas

Caos. Sin resolver. Pérfida fecha. Camina en tu sol. Duerme en tu estrella. Repliega tus alas. Furia cristal  Olas de mar,  costa abrupta Te...