miércoles

lunes

Gael

Cuenco hipogeo.

Mini rubí.

Salí de noche en un suspiro nada baladí.

Chiquito escribí.

Chiquito me desleí.

Vientre

No son tus ojos negros o azules 
ni la cabellera entre ópalo y carmesí
lo que hace contemplarte 
con textura de óleo.

Tampoco son las sombras violáceas 
o esos destellos rosados 
que se asoman entre tus pliegues
lo que mantiene la atención.

Ni tanto el ropaje verde oscuro
con luces blanquecinas,
sino el cuenco de tus manos.

Ese espacio inhabitado 
casi profético,
que anunciaba un interrogante
y contestaba y sostenía
una nueva identidad venidera
o no.  


Fechas

Caos. Sin resolver. Pérfida fecha. Camina en tu sol. Duerme en tu estrella. Repliega tus alas. Furia cristal  Olas de mar,  costa abrupta Te...