martes

Claro de luna

Con un disco de Beethoven bajo sus manos
piensa, a medida que escribe,
lo bello que sería descubrir
que todo es una mentira,
que las enfermedades no son tales,
que su lejanía sólo responde
a la concreta distancia.

Piensa,
que si sus fantasías fueran falsos fantasmas,
todo sería más simple,
todo sería perdurable.

Piensa
que si él fuera él, y no aquél
ya no habría Beethoven solitario,
ni claros de luna ajenos y monstruosos.

Cree que el rostro
entumecido por los nervios
y las manos enérgicamente quietas,
darían paso al movimiento,
darían paso a la propia vida
rompiendo los miedos,
y las estrellas.

Cree que si el claro fuera luz plena,
el rostro de este hombre soberbio,
estructuralmente quieto,
muerto,
mutaría por un minuto
mucho más feliz.

¡Ojalá nosotros no narremos
la misma historia!
¡Ojalá no se repita
otro amante inmortal!
Ojalá la realidad
tome las riendas de si misma,
para dar paso a una verdad
potencial y activamente vívida,
palpable y terrenal.

lunes

Para Emile

Aún te pienso Emile,
y me apena no reconocerme en ninguno de tus versos.
Por eso quiero regalarte

un pliegue lleno de palabras para que combines.

Te pienso como ayer,
con esa expresión tajante sobre tu vida,
con tu imperiosa necesidad de permanecer eterno.

Y te observo en mi memoria
como una fuerte gota

que se diluye en su transcurrir.

Fechas

Caos. Sin resolver. Pérfida fecha. Camina en tu sol. Duerme en tu estrella. Repliega tus alas. Furia cristal  Olas de mar,  costa abrupta Te...