Cuando se recuerda a alguien se adquieren sus rasgos[1]
Hoy adquirí tus rasgos como lo inaccesible,
como lo infinitamente inhallable.
Entonces, tu recuerdo
ya no fue tuyo ni mío,
fue de un punto de tu rostro
que no vi ni viste.
Ese recuerdo adquirí.
De la nada a la nada.
[1] Inspirado en: En alguna parte hay un hombre de Roberto Juarroz
Como quien vive con el arte en la punta de la lengua, porque la muerte de lo cotidiano no le permite expresar lo hondo y lo extenso de otro mundo posible difícil de asir en el acto mecánico de las cosas.
viernes
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1 comentario:
Hola Jimena, estuve leyendo tus poemas, me gusta tu forma de escribir, es profunda y tiene el poder de hacerte reflexionar. En realidad nada, ni nadie desaparece si perdura en el recuerdo.Te felicito, un abrazo grande Ana Romano
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