¿qué tendrán tus palabras
en mi cambio,
en mi advenida fealdad,
en mi resultante de años,
en mi rotación hacia tus dichos,
en lo ajeno de vos?
¿Tendrán esa gota de dulce amargo,
esa melancólica razón de la distancia,
esa perpetua pérdida?
¿O la nostálgica emoción del cada tanto?
Por lo visto,
sigues siendo musa de estos vacuos versos de
¿amor?
Por lo visto,
lo incómodo y la curiosidad
permanece en la noche... otra vez.