Ya sé que no,
por que ella te vio crecer,
y le debes
cada logro de tu inmenso recorrido.
Por que ella
cuidó a tus hijos para ver tu valor
mecerse entre
grietas que solo vos curas con ese temple,
con esa
renuncia que deja pasar el dolor de
muchxs,
que sana en
un acorde armónico.
Sé que no,
a pesar de tu presencia.
Por motivos que no comprendo,
hoy tu mano brilla a mi lado
sin pedidos ni intenciones.
Me brinda
sin miramientos grises de calma.
Sé que hoy
bajo la guardia
y dejo que
esta pulsión mute hacia la mayor de las profundidades.
Incluso más hondas que mis deseos más oscuros.
Sé que no
puedo ser Seda contigo,
aunque con
que gusto me trasladaría sutil por todos tus ángulos
hasta que logres
refrenar mi extrema desmesura.
Pero también
sé que él me vio crecer,
que le debo
mi breve recorrido,
que cuida a
mi hijo
y mece mis
grietas con ese temple que me cura,
que me sana
en un acorde armónico
a pesar de
mis ausencias.
Que soporta cada día mi guardia en alto,
mi sinfín
de temores,
y que puedo
ser Seda con él, trasladarme por todos sus ángulos
hasta lograr refrenar mi extrema desmesura.
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