Querido Emile:
Quisiera saber ¿de dónde extraés tanta soberbia y porqué me provoca tanta ternura que provenga de tus ojos? Tenés la clásica actitud de quién cree saberlo todo. Sin embargo, algo de tu modo me conmueve. ¿Quizás la juventud de tu rostro, denuncie la contradicción que provoca la vejez de tus palabras? ¿O será tu manera de vestir? Siempre intentás acercarte a principios del siglo veinte, pero vergonzoso, negocias con el deforme veintiuno y te quedás en los cincuenta. Me causas gracia, Emile. Sos serio, estructurado y extraño. Sos propietario de los vocablos más inutilizados de la historia contemporánea, pero convencido en tu discurso, intentás ponerlos de moda una y otra vez. Tu tono de voz, por supuesto, acompaña a los términos más ridículos que se te ocurran. Sos encantador. Parecieras jugar a ser grande, o lo que es peor, sos un grande que juega a ser un niño que quiere ser grande. Pero esa retorcida madurez tan preciada no alcanza la finura de tu piel. A veces me pregunto ¿Por qué tanta extrañeza? ¿Por qué tanta construcción de imagen? ¿Por qué te cuesta tanto reír? ¿Por qué buscás un manto de hielo? ¿Qué ocultás Emile? ¿Qué te quita el sueño? ¿Qué pensás? ¿Sos sólo un niño misterioso? No lo creo. ¿Quién te lastimó con su indiferencia? ¿Amaste alguna vez? ¿Sentiste el calor de un cuerpo alguna vez? Se que buscás la adoración, pero eso le corresponde a los dioses corazón. Emile Bernard, se te podría titular como el muchachito que vive acompañado y solo. Nadie busca lastimarte. ¡Ya sé! Si me contestaras esta carta, me dirías que el mundo está lleno de perversos. ¡Y es cierto! Pero si ni siquiera se enteran, para que preocuparse. ¡No vale la pena!En fin, sólo espero que hayas comprendido todo lo que dije, pero sobre todo, espero que hayas percibido lo que no. Confío en tu sensibilidad. Hasta una próxima causalidad...
Como quien vive con el arte en la punta de la lengua, porque la muerte de lo cotidiano no le permite expresar lo hondo y lo extenso de otro mundo posible difícil de asir en el acto mecánico de las cosas.
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