martes

Lagunita en un dedal

Luz mía,
parafina sin vela.
Mi lucha cautiva,
no me mires sin piedad.

Luz mía,
daga extendida,
por la mar fría.
Lagunita en un dedal.

Te quiero en mi alma.
Te quiero de este a oeste,
cada día un poco más.

Luz mía
luna encendida,
por tu partida,
hoy te sigo en ultramar.

lunes

Concreto

¿Por qué con tanta justeza,
con tanta firmeza?
Porque te vuelves concreto,
hormigón
seco, inefable.
Le quitas tiempo
espacio
imaginación.

Le das su papel
Y renuncias a la posibilidad de ser
Entonces, otro rostro lejano
es el que puede amparar un motivo.
Una manera de persistir,
de continuar.

Si nada es mágico
tu inexistencia
se vuelve irremediable.
Y así insisten en permanecer las palabras
que  aclaran
tanto
todo.

Lo convierten en algo tan crudo,
tan desvestido,
que persigo un lienzo azul
para al menos cubrir
fragmentos
musculatura desgarrada.

Sin embargo, respira
plácido,
marcando un pulso
lento,
como burlándose
de la tajante
idea


de




Savia

                                                                     Marcas pequeñas
vientres vacíos
lógicas inmersas en datos y números
una puerta metálica con rejas

Pero también nubes
márgenes profundos
ojos despiertos
raíces

orígenes
algodones.

Ahí descansa tu imagen y el perfil de tu máscara
que saluda a la espina de la rosa.
A la música contenedora,
y a la pausa.

Ahí reposa tu mente
que escucha la particularidad
que reafirma la palabra
y que puede decir en un tono
de azucenas calmas.

No impacientes el manso costado oculto de tu forma
No tengas ímpetu de ira
porque también en tu sonido habitan tallos con savia pura
y riquezas que vencen la condensación de lo sólido.

viernes

Buzo

A JC

No se puede reflejar
                    el contorno
                        completamente
                                       el afecto
                                           o el defecto
                                                   una línea
                                                   No se puede comprender
                                                                   el contenido
                                                                 totalmente
                                                             la materia
                                                      o la energía
                                                 un rostro
                                Y todo porque 
                                           amas
                                  descubrir 
                                lo oculto
y te escondes en lo profundo
           Pero te sé roce del agua
                           en el impulso y,
                           te sé en el silencio
                              entre paredes blandas
                                  que contienen tu bienestar.

jueves

Fécula

quizás el tiempo
también sería un espacio preciso
donde permanecer en el instante.
entre rostros lejanos
pero cercanos en la memoria
con lunares donde no
con marcas que luego
con algún viejo matiz
de esos ojos claros u oscuros
quizás, solo importa de aquél instante,
el recuerdo carnal de la huella de ese hombre,
el saco levemente indiferente
girado hacia una luz como agua
o hacia la más subrepticia oscuridad
o tal vez,
ya nada quede de ese instante
y sea esa fotografía
un afecto sin precedente
ni finales consistentes
una letra suelta,
una fécula,
una fé.

miércoles

Desde tu fruto


Percibir la savia de tu vida,
la profusa fecundidad de tu esencia
es vislumbrar la posibilidad de cambio
del brote penumbroso.

Que no se apague el crecer de esos labios vírgenes,
que renovaron tus raíces,
dándole agua a tus sentidos
y extensión a tu estar.

Simplemente,
se percibe el placer fresco de tu aliento
que descansa finalmente
en el porvenir de aves celosas
que custodian tu corteza
y la abundancia.

Simplemente, se percibe
la abnegación de ser todo árbol completo
con nido  en frente del mar.

sábado

Encomio insondable

A Fer


Buscando una palabra clave me acerco a tu poesía intentando escribir esa nota que una nuestro gracioso modo de decir aquí estoy.  Una forma oculta que al menos resuene en tu carne, ingrese en tus nervios. Como que te cruzo y tendría que avergonzarme por esto que ambos sabemos en el silencio. 
  
 Te desafío a escribir algo lo suficientemente referencial a la dirección de mis versos; y me desafío a encontrar esas palabras que tocan las fibras más internas del alma, esas que sólo vos logras ubicar con naturaleza y temible dulzura. Esas que me remontan a mi pasión encubierta por tus ojos.

lunes

La poesía propicia

A Martín


Él ve el cielo y el mar
cómo se entristecen juntos
y se indigna…
Indigna sus vísceras frente a tanta hipocresía
y se refleja en quien cae como pariendo ideas y sangre.

Él tiene el don de elegir
la poesía propicia
que se precisa
para anular los ruidos de almas rotas.

Él revive las voces de los callados
y habla por ellos con dulce firmeza.
Así, como Martí seduce a las palabras
hasta que  ellas, solas, deciden volverse propias.

Se mece con los sonidos.
Se apropia de los suspiros.
Y suda en nubes de historias lejanas.

Tiene el don del movimiento justo,
claridad en la mirada
y flores en su boca.

Se asemeja a los tigres
cuando los hombres rojos de orgullo
le impiden llegar a destino.

Y recita virilmente
cuando los esquivos
pretenden ensordecer el vientre del mundo.

Fechas

Caos. Sin resolver. Pérfida fecha. Camina en tu sol. Duerme en tu estrella. Repliega tus alas. Furia cristal  Olas de mar,  costa abrupta Te...