Yo sé que hoy viste mi muerte cercana,
y por sobre todas las cosas,
quedaste calmo,
observando,
que los minutos pasen.
Y te quedaste esperando con esa lentitud,
con esa pausa que te caracteriza
frente a las causas indecibles,
frente al irremediable destino del devenir
siempre en otro perfil.
Tu eterno silencio no es más que la constatación
y las cosas perecen,
y vos inclinas la cabeza
como asintiendo levemente
como sabiendo en tu contemplación
que por más querer
las cosas siempre se desmigajan.
Así y todo,
quisiera que salgas de aquél rincón
porque ni modo,
caminar entre lilas es mucho más bello.
No hay comentarios:
Publicar un comentario