Amor: la ley de Wong Kar Wai se cumple una vez más.
Y a mi no me queda ni un mísero saco tuyo,
para envolverme y dejar de tener frío.
Porque nunca logre abrigarme con tu ser,
con tu cuerpo, con tu sangre.
Porque la ternura de tu rostro,
se niega a mis ojos.
Sólo obtuve palabras corteses
y esquivas atenciones,
en recónditos lugares
poblados de indiferencia
para mi soledad.
Mi boca no ha registrado tu amor,
y aún así, imagina el más dulce beso
de la suavidad penetrante
de tu completitud.
¿Por qué amor no hay un espacio en tu mente?
¿Por qué tu fresca memoria me niega una y otra vez?
¿Por qué?
Como quien vive con el arte en la punta de la lengua, porque la muerte de lo cotidiano no le permite expresar lo hondo y lo extenso de otro mundo posible difícil de asir en el acto mecánico de las cosas.
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6 comentarios:
Me pregunto... que genera una ley sino la una trasgresion latente. En todo caso, me animo a decir que, aquella energia motivadora es, mas alla del juicio de valor posterior que se atrevio a prohibirla, es. Me gusta Jime "La ley de Wong Kar Wai" porque me lleva a imaginar la fuerza trasgresora que se esconde detras de ella, que la encubre o o que la genero.
Tiziano
Ante todo Gracias!
Es muy cierto lo que decís, existe en el no acceso, (o más bien en el deseo de romper esa distancia), esa imposibilidad. Y a su vez, casi como una maldición propia de Dioniso, se retroalimenta en la prohibición, y más que en ella, en la negación que el otro sólo puede brindar.
Pero así como el deseo de transgresión resulta demasiado intenso, la expectativa de que el otro acceda a tu deseo se vuelve cada vez más viva e inevitable.
... y si lo apolineo deja de pelearse con lo dionisiaco? y si el fluir de c\parte no se convirtiera en trasgresion, debido a que "el otro lado" ya no censura? Cada cara de la misma moneda ejerciendo su propio valor, moviendose en su propio mercado, siguiendo sus propia cotizacion. Si despues de todo ningua puede mirar el ambito del otro ... entonces la posibilidad de convivencia... cada lado nuestro en pos de la propia recompensa...
Si lo apolineo no censurara a lo dionisíaco, y lo aceptara como parte de su propia entidad, supongo que se encontraría la armonía, la transgresión sedería y todo daría paso al equilibrio,entro lo ideal y lo material.
Quizás, sería uno de los complementos más excelentes que se podrían dar en la vida.
¿Pero cómo vencés el miedo a que el equilibrio sea sólo una ilusión?
¿Como vencés el miedo, de arriesgar, una vez más, la palabra ante una respuesta incierta?
Yo no se si una de las identidades tiene que incorporar la otra, mas bien creo que se tienen que aceptar. Aceptar que tienen que comprartir el mismo cuerpo. Respetarse, y bue... turnarse para SER cada una con sus propios estimulos. No tenen necesariamente que estar de acuerdo... solo respetarse para ser respetadas. te cambio la pregunta: Que parte de uno desea formular la pregunta y que parte teme la resuesta?
Creo absolutamente en lo que decís, incorporar al otro significaría anular su propia identidad. Pero en la relación, sobre todo si hablamos de un mismo cuerpo, las contradicciones suelen ser lo que priman.
Lamentablemente, en la sociedad en la que vivimos, el deseo es constantemente censurado por lo apropiado. Y creo, que es la parte del deseo la que quisiera formular la pregunta y a su vez teme a esa respuesta.
Lo óptimo sería que el deseo pregunte con todo su temor, más allá de los tabúes sociales que puedan existir.
Y te digo más, metiendome con una cuestión de género, aún hoy, siendo mujer, es difícil, (retomando esto de: cuál es la fuerza trasgresora que se esconde) mostrar esa fuerza sin ser censurada.
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