Como quien vive con el arte en la punta de la lengua, porque la muerte de lo cotidiano no le permite expresar lo hondo y lo extenso de otro mundo posible difícil de asir en el acto mecánico de las cosas.
miércoles
lunes
Gael
Cuenco hipogeo.
Mini rubí.
Salí de noche en un suspiro nada baladí.
Chiquito escribí.
Chiquito me desleí.
Vientre
ni la cabellera entre ópalo y carmesí
lo que hace contemplarte
con textura de óleo.
Tampoco son las sombras violáceas
o esos destellos rosados
que se asoman entre tus pliegues
lo que mantiene la atención.
Ni tanto el ropaje verde oscuro
con luces blanquecinas,
sino el cuenco de tus manos.
Ese espacio inhabitado
casi profético,
que anunciaba un interrogante
y contestaba y sostenía
una nueva identidad venidera
o no.
Atención
acrecienta la peste
en el elixir
prohibido.
En la mirada fija.
En intenso deseo
va cayendo el
maquillaje,
el color,
derrite entrañas.
Carcome, piernas,
pies, piel.
Y aún persiste el
vapor,
el sopor, el veneno
complaciente
en la lejanía,
en ese Lido
nefasto y fatal,
en ese contraste
entre un ángel
dionisíaco
y un Apolo negado a existir.
Nabokov lo advierte:
Se sumerge el deseo en
el lente
él avanza sobre lo indómito
y dibuja su propia
condena
en un berretín de
pedidos
y urgencias.
Se autodestruye.
Ballard lo advierte:
Entre maquinarias
incrustadas
Velocidad de fuego
carreras
infranqueables.
Lo advierte en el
leguaje procaz,
en el ingreso de la
palabra,
en la carne.
en el olvido del alma
de él,
en la conversión del
pleno
a puro objeto.
Baricco lo advierte:
En la seda, en la piel
En el impulso del
viaje
En el comercio de esos
hilos de mantis
En la desesperación del victimario.
Martel lo advierte:
En el calor de Salta,
En la proeza religiosa
En lo devoto
El perseguidor
perseguido
En las pupilas
penetrantes
En la huida
En el terror de lo
real
Y la sutil diferencia cuenta que
en donde él se ahoga
ella nada.
Pero no nada por saber
nadar
Nada porque ya la
ahogaron
porque noto ser mirada
sin permiso,
Y ahora se mantiene a
flote
con su mascarada
macabra
Asusta al más mínimo
valiente
que roce su mejilla.
Espanta al más mínimo
impacto cardíaco.
martes
Saberes
Ya sé que no,
por que ella te vio crecer,
y le debes
cada logro de tu inmenso recorrido.
Por que ella
cuidó a tus hijos para ver tu valor
mecerse entre
grietas que solo vos curas con ese temple,
con esa
renuncia que deja pasar el dolor de
muchxs,
que sana en
un acorde armónico.
Sé que no,
a pesar de tu presencia.
Por motivos que no comprendo,
hoy tu mano brilla a mi lado
sin pedidos ni intenciones.
Me brinda
sin miramientos grises de calma.
Sé que hoy
bajo la guardia
y dejo que
esta pulsión mute hacia la mayor de las profundidades.
Incluso más hondas que mis deseos más oscuros.
Sé que no
puedo ser Seda contigo,
aunque con
que gusto me trasladaría sutil por todos tus ángulos
hasta que logres
refrenar mi extrema desmesura.
Pero también
sé que él me vio crecer,
que le debo
mi breve recorrido,
que cuida a
mi hijo
y mece mis
grietas con ese temple que me cura,
que me sana
en un acorde armónico
a pesar de
mis ausencias.
Que soporta cada día mi guardia en alto,
mi sinfín
de temores,
y que puedo
ser Seda con él, trasladarme por todos sus ángulos
hasta lograr refrenar mi extrema desmesura.
jueves
Sueño
sonoro, vívido.
Uno de esos que alimentan
aún más un latir intenso,
constante y rítmico.
Que recuerda a temblores
a querer salir por fuera del cuerpo,
querer llegar al tuyo,
en contacto de mil maneras.
Ese recordarte, aun prohibido.
domingo
Atadura
Hoy me ato las manos.
Clausuro el
send.
Me llamo al
silencio
y a muchas
frases hechas.
Como esta,
la que no digo,
No por
calidad literaria,
por pudor y
temor de perder
ese micro
segundo de éxtasis medieval
que surge
en medio de tu rostro desconocido.
Hoy este
confesionario
queda
ahogado y afónico
en mi
subrepticia amoralidad.
Ties
Today I tie my hands.
I close the submission.
I call myself to silence
and many fixed phrases.
Like this, which I don't say,
Not for literary quality,
out of modesty but for fear of losing
that micro second of medieval ecstasy
rising in the middle of your unknown face.
Today this confessional
is drowned and voiceless
in my stealthy amorality.
Legare
Oggi mi lego le mani.
Chiudo l'invio.
Mi chiamo al silenzio
e a molte frasi fisse.
Come questo, quello che
non dico,
Non per qualità
letteraria,
per modestia e paura di
perdere
quel micro secondo di
estasi medievale
che sorge in mezzo al tuo
volto sconosciuto.
Oggi questo confessionale
è annegato e rauco
nella mia furtiva amoralità.
結ぶには
今日は手を結びます。
提出を閉じます。
私は沈黙するように自分自身を呼びます
と多くの固定フレーズ。
このように、私が言わないことは、
文芸の質のためではなく、
謙虚さと失うことへの恐れから
中世のエクスタシーのそのマイクロ秒
あなたの未知の顔の真ん中で上昇します。
今日、この告白
彼は溺れて嗄声を上げた
私のステルスな道徳心で。
Musubu ni
wa kyō wa te o musubimasu. Teishutsu o tojimasu. Watashi wa chinmoku suru yō ni
jibun jishin o yobimasuto ōku no kotei furēzu. Ko no yō ni, watashi ga iwanai
koto wa, bungei no shitsu no tamede wa naku, kenkyo-sa to ushinau koto e no
osore kara chūsei no ekusutashī no sono maikuro byō anata no michi no kao no
man'naka de jōshō shimasu. Kyō, kono kokuhaku kare wa oborete kasei o ageta
watashi no suterusuna dōtokushin de.
Alfonsina
Relucen tus palabras
Esa
extensión del lenguaje
entre la
imaginación y la ironía.
Lejos de mí
está faltarte
romantizando
rosas cortadas,
o perdiéndote
como eje de lucha.
Solo que
hoy me encuentro,
querida
Alfonsina,
inmersa en
un cálido abismo,
sopesando
tus críticas
y retomando
tus deseos,
esos
profundos y entrañables,
esos que calan en mi organismo
y en mi voz.
¡Qué
ridículo es Eros
cuando
apremia la equidad y la justicia!
El equilibrista
Fuera del aire con estragos
mi minúsculo cuerpo humano,
retorna en
un entero.
En tus
gallardas pupilas
dialoga lo
imposible.
Infinita
mansedumbre,
no importa
a qué viraje
corresponde
la calma.
La armonía
es armonía,
en la clave
que suene.
sábado
En el vértice
En fractales,
movimientos,
en palabras,
o en otras medidas,
en acentos,
en sonidos,
en voces,
en mis pensamientos.
En la yema de los
dedos,
en el choque entre síntomas.
En la diagonal que va
desde la sien
al ángulo de tu quijada.
En el vértice.
En cada una de las comisuras,
de las fantasías,
de las articulaciones.
En todo ello se
instala tu nombre,
en la conjunción exacta entre Dios y la piel.
martes
Actualizaciones
I
Ya no esperes de mí, frases de palomas color
café
Ni tintas frescas derramadas en el lienzo
Tampoco el otro extremo
oraciones pixeladas
o el notable
grano de la imagen,
en un devaneo posmoderno.
Me refiero a que no esperes pura fantasía
o la cruda realidad de la rutina.
Tu perfil imaginario sigue presente en mí
y no me aterra mirarlo de frente.
Darle ese giro hacia lo real.
Volverte real, dulce amargo.
Sutil e impúdico.
Loco y coherente.
No es novedad en mi carne.
Si algo he conocido estos años
es mi propia coherencia inmunda
que deja florecer mi locura.
Ahórrate las medidas compasivas
y quítame de ese lugar de doncella magra
al que
ya no pertenezco,
si es que alguna vez estuve ahí.
II
Sé que no te gusta que me adelante,
que te robe nerviosismo,
reacción cutánea
pulsaciones.
Se que preferís sorprenderme
antes, senso-motriz
con mensajes inesperados
e inquietudes sin sentido.
Vos disculpame
es que se me escurren los órganos y las
letras
por este teclado ansioso
y mi falta de autoridad conmigo misma.-
domingo
Lava
Aún tengo ese repiqueteo,
ese salpicar
de tu recuerdo.
Un tamiz
de tus gustos y los míos.
Esos que
siempre escaparon.
Hoy
también reviso historias,
esas
que disfrutas preguntar.
Entono
canciones
que seguro cantes en otros oídos.
Hagamos
un trato:
sí algo
de esto
tiene residencia
en tu secreto
visita Lava
y que
esas cuerdas
comiencen
a rozar tus yemas
mi
ángel, mi todo, mi otro yo.
jueves
Plexo
Afable voz,
calma y serena,
que envuelve mi escucha
con lenidad, tersura
y tesón de seda.
En ella descansa
mi anhelo más cóncavo
y convexo, más rutilante,
que espera ser templado
en la marea sutil de tu plexo.
Fechas
Caos. Sin resolver. Pérfida fecha. Camina en tu sol. Duerme en tu estrella. Repliega tus alas. Furia cristal Olas de mar, costa abrupta Te...
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No son tus ojos negros o azules ni la cabellera entre ópalo y carmesí lo que hace contemplarte con textura de óleo. Tampoco son las sombra...
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Tendré un sueño diario, sonoro, vívido. Uno de esos que alimentan aún más un latir intenso, constante y rítmico. Que recuerd...
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Aún tengo ese repiqueteo, ese salpicar de tu recuerdo. Un tamiz de tus gustos y los míos. Esos que siempre escaparon. Hoy también re...



