Un día me dijiste: andá a ver la luna sin mí
Andá a tomar un café sin mí
Pero acordate que pienso en vos
Acordate que cada tanto te abrazo
Acordate que te quiero, creo
Si puede ser, te quiero
Pero acordate que no puedo
Que tengo miedo
Tengo miedo de caer en complicaciones
Tengo miedo de que dure para siempre
Y también de que no dure para siempre
Tengo miedo de crecer un poco más
Y como todo ese miedo no te bastó, me dijiste:
Que confundiste mi nombre para volverme más impersonal
Que me esquivás la mirada
Que cerras tus oídos
Que tenés una gran habilidad para decir incoherencias.
Pero no te preocupes, no se lo voy a decir a nadie.
Como quien vive con el arte en la punta de la lengua, porque la muerte de lo cotidiano no le permite expresar lo hondo y lo extenso de otro mundo posible difícil de asir en el acto mecánico de las cosas.
jueves
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Fechas
Caos. Sin resolver. Pérfida fecha. Camina en tu sol. Duerme en tu estrella. Repliega tus alas. Furia cristal Olas de mar, costa abrupta Te...
-
No son tus ojos negros o azules ni la cabellera entre ópalo y carmesí lo que hace contemplarte con textura de óleo. Tampoco son las sombra...
-
Tendré un sueño diario, sonoro, vívido. Uno de esos que alimentan aún más un latir intenso, constante y rítmico. Que recuerd...
-
Aún tengo ese repiqueteo, ese salpicar de tu recuerdo. Un tamiz de tus gustos y los míos. Esos que siempre escaparon. Hoy también re...
No hay comentarios:
Publicar un comentario